Diminutas lunas cayendo en el bosque desde la ingente altura de los sueños, así son las letras abriéndose paso entre la poesía que la mira absorta dejándola hacerse lluvia sobre lo tupido de la mente hasta los pies de las manos que siempre caminan hallando versos...
Marinel.

*Fotografía de Masayasu Sakuma

sábado, 27 de mayo de 2017

Certezas...


Este respirar es como una escalera.
¡Tantos escalones!
Acaso tú...
¿No sientes que tus pies deambulan presos
de un ir subiendo sin que el descender
sea practicable?
Impensable, pues, no hay alternativa:
Hay que ir ascendiendo.
Yo siento mil mareas, ganas de volar
sintiendo el ascenso a ningún lugar.
Mas...no tengo branquias porque no soy pez.
Soy ave sin flancos, no puedo volar.
Con esas certezas, eché mis raíces
en la vastedad del piélago azul, bajo azul celaje.
Ya. Ya...
¿Cómo echar raíces en el ancho mar?
Llamo así a la vida.
¿No dijo Manrique que nuestras vidas 
son los ríos que van a dar a la mar?
Yo enraicé ya en él desde que recuerdo.
Cuando se me viene hacia la mirada
o el agua me llueve los poros...
Siento que..
No me ha de mover río que me lleve.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Un hermoso azul


No se oye llover.
El sol no permite lágrimas.
Al anochecer una nube
de horas contenida, derrama
su llanto.
Es azul genciana.
Un hermoso azul.
Su sollozo es lento, copioso,
en silencio...
El ocaso enhebró un hilo 
de estrellas e hizo un lienzo
suave con la que envolvió
la nube azulada.
Nube que a escondidas
del abrasador, por fin
se licua en gotas de amor.


viernes, 12 de mayo de 2017

Una levedad...soy


Una levedad.
Algo apenas nada.
Un vórtice afable.
Un débil suspiro siempre lazarillo
de la indómita emoción.
Fenezco el entorno por unos segundos
haciéndome ausencia.
Más tarde alborozo el reloj,
enajeno el mundo de sus manecillas
y juego a pillar mil haces de luz
cual si las luciérnagas naciesen
para mi capricho.
Suelo ser un soplo que viene
y que va y entre ida y vuelta,
te toma las manos llevándote
lejos de tu bienestar.
Te traigo hasta mi y mi pensamiento
que ríe contento habiendo
viajado sin hacerle falta caminos o mar.
Soy como esa flor que bordea tu senda
y entre la maleza muestra un esplendor
bravío y efímero:
Una levedad.

Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"